Se reparten las cartas. Estas sentado enfrente mio mirando tus cartas y a la vez mirandome de reojo.
Algo adentro mio me pide a gritos que me levante de la silla y me vaya, pero otra parte de mi quiere jugar con vos.
Vos sos mano, como siempre tenes ventaja.
Me cantas envido. No lo esperaba. Nunca espero ninguna de tus jugadas.
Tengo 24, no es mucho, pero ¿y si vos no tenes nada?
Me decís que tenes 28. Me salió mal, pensé mal. Te digo son buenas.
Tus mentiras son buenas.
Me sonreís y tiras el 10 de basto
Comienzo a pensar que debes tener un 5 de basto y que probablemente tengas algún 2 o algún 3, porque aunque tengas una carta mala emanas mucha confianza.
Algo dentro mio se tranquiliza, puedo ganar este partido.
"A todo o nada" es mi lema y te mato con el 3 de oro. Gané la primer mano y eso me da a entender que alguna vez podemos llegar a algo. Veo un futuro juntos. Pero no sospecho que inflarme el pecho, subirme hasta el cielo sea otra de tus jugadas.
Suspiro y te tiro el 10 de copas, esperando lo peor, es la mejor carta que me queda.
Te reís burlonamente, dándote cuenta que no tengo nada y que te di todo. Te regale el partido, me regale con vos.
Me cantas truco poniendo en jaque todos mis sentimientos. Tendría que irme al mazo, dejarte pasar pero cuando te miro, me dan ganas de no irme nunca al mazo.
Hago con la cara un gesto de aceptación y te digo lo que siento. Te gusta sorprenderme y venderme gato por liebre. Siempre con estas trayendo entre manos una nueva.
Te digo "quiero" transformando mi gesto en palabras, deseando poder decirte "yo te quiero", que dejes las cartas y me beses eternamente.
Tengo todas las de perder con vos pero no importa, porque me gusta estar así. Disfruto tu compañía, tu habla y tu escucha. Me divierto, me haces bien aunque no me doy cuenta del mal que me estas haciendo realmente.
Super confiado pones el 7 de espada y miras desafiándome, autoproclamándote ganador. Falta una mano y vos ya estas celebrando mi derrota.
¿Cómo no me doy cuenta que me vas a ganar? Tengo todas las pruebas para darme cuenta y aún así, ante vos soy tan ciega.
Me pedís el retruco porque sabes que no tengo nada.
Querés exprimirme hasta la última gota y herirme sin piedad.
Te digo que si, porque con vos a todas. Te mandaría a la mierda y te iría a buscar quedándome porque estas ahí.
Te digo que si porque con vos siempre todo es si, soy débil frente a tus armas.
Te estoy diciendo que quiero el retruco con un 4 de copas, la carta más inútil y menos valiosa, porque me volves loca y quiero tenerte.
Me doy cuenta que yo soy mi carta, eso soy yo para vos, un 4 de copas.
Te veo poner el ancho de espadas y veo como algo dentro dentro mio se empieza a romper, de a poco, lentamente, en pedazos.
El dolor es fatal e insoportable.
Me ganaste.
Pongo mi 4 de copas, porque aún sabiendo que perdí, intento jugar mi última carta, que sientas pena y te quedes conmigo igual pero te veo levantarte de la mesa sin ver, ya que comiste y te vas, no te importan las migas que dejas.
Te veo enorme, alto y fuerte, y vos a mi me ves chiquitita, me sobras.
Mi corazón se termina de romper y ese brillo que había dentro mio se apaga.
Mis ilusiones se desvanecen y tu recuerdo permanece, aún terminado el partido.
Te vas caminando hacia la puerta y cruzas el lumbral, la cerras fuerte haciendo un eco con tu nombre en toda la habitación.
jueves, 21 de enero de 2016
Truco
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