Cerrando la puerta con furia te crees superior a mi, solamente porque sabes que podes manejarme porque siempre te permito todo.
Que frío que sos, cuanta soledad emanas.
Odio como transformas mi estación favorita en invierno.
Bloqueas cada una de las entradas para que no vuelva a entrar.
Quisiera decirte de todo.
Bailar en arriba de tu tumba.
Romperte el auto a patadas.
Empapelarte toda la casa.
Prenderte fuego lo que sea.
Jugué a las cartas con el Diablo por tu amor.
Brindé veneno con una copa rota y vacía.
Me lamí para curarme las heridas.
Deshojé cien mil margaritas para averiguar si de alguna forma u otra me querías.
Lavé mi ropa con agua bendita.
Recé quinientos rosarios, asistí a doscientas misas.
Te busqué en mil sitios.
Nadé en todos tus inventos.
Probé en otras bocas sentir tus besos.
¿Y qué descubrí? Que fuiste solo una fantasía mía.
Si, si. Vos no tuviste la culpa de nada.
Yo solo escribí el guión que me llevó a la triste
desolada
rotunda
malgastada
desilusión.
Pedazo de hijo de puta.
Te odio con rabia, por lo todo el mal que me hiciste, y con tristeza, porque yo te permití que me lo hicieras.
domingo, 26 de julio de 2015
jueves, 16 de julio de 2015
tus secuelas
lo único que quedo
de vos en mi
de vos en mi
es este asqueroso chupón
y el moretón enorme
que me hiciste en el corazón
lunes, 13 de julio de 2015
Epístola de confesión
por un poco de tu esencia
jamás abocando tu ausencia
solicite ser lo preferible
en tu trono de lo inteligible
el átomo que moría por ser parte
la anatomía que moría por corazón
el perro que moría por hueso
el océano que moría por río
pisaste las hojas caídas de los árboles
sintiéndote un poco superior
luego te refugiaste dentro tuyo
así siempre te sentís mejor
manipulaste el juego desde un principio
llevándome a arrojarme por precipicio
inundándome de tus maniobras
para siempre hacerme equivocar
maldito cajón vacío
amargos tragos de soledad
recuerdos olvidados en un viejo bar
abriste una puerta que no puedo cerrar
el crepúsculo se torna opaco
tu benevolencia divina te va a salvar
procuras ser ineludible pero
ante vos siempre soy flexible
idóneo de salvar mis virtudes
siempre encontras el perfecto subterfugio
para que vuelva cegarme
para que vuelva a encerrarme en vos
operalizando sobre mi supervivencia
dejando ilegibles las evidencias
alabo tu manera de persuadir sobre mi razón
haciendome poner las manos en el fuego por tu amor
jueves, 9 de julio de 2015
Leí por ahí
“Se enamoraba fácilmente.
Le dolía todo.
Se encerraba en su mundo.
Reía por pequeñeces.
Lloraba por la vida que tenía.
Se quería. Se odiaba. Se amaba.
Volvía a odiarse.
Vivía. Moría. Vivía. Reía.
Así era ella.
Así fue ella.
Así era de nuevo.”
miércoles, 8 de julio de 2015
Monja
Se subió al auto. Sus piernas le temblaban más que nunca. Parecía una virgen que estaba por perder su pureza. Le estaba arrebatando otra vez la virginidad. ¡Oh mi Dios! Estoy pecando, me estoy acostando con el Diablo pensaba mientras lo veía manejar. No era un auto muy impresionante, es decir, en comparación a la ostentación que a esta persona se le atribuía. Ni siquiera lo podía llamar persona porque era la maldad en estado puro. Las horroridades que él mismo había causado. Causaba mal a donde su figura concurría. ¡Oh mi Dios! Ella por el Diablo moría.
Frenó el motor y la sentó en su falda contagiandóle las ganas de revolcarse por la vida. Por favor no, no te olvides lo que soy y que esto ante los ojos del se no la dejó terminar. Volvió a encender el motor y sus plegarias cesaron cuando el caño de escape comenzó a escupir otra vez.
La llevó a un motel barato. Rata el Diablo. Se sacó su velo y lo tiró por el barranco. Después de esto jamás podría volver a verle la cara a las hermanas, aunque una parte de sí se sintió liberada.
El Diablo, viejo cliente, muy conocido, subió sin hablar con el gerente. La agarró de la mano y le terminó de desmoronar el mundo. Era su última oportunidad para salir corriendo, pero como ya sabemos, no lo hizo.
Entraron a la precaria, insulsa y opaca habitación que los esperaba. Las paredes crujían, el piso rechinaba. Parecía que los había estado aguardando, que quería contemplar el episodio en primer lugar. Quería exprimirle el jugo a los quejidos, no dejar pasar ningún sonido. Quería ver como el Diablo hacía suya a una soldada del señor.
Fue a los 15 cuando decidí ser monja, en realidad, iba a misa porque en mi familia era lo primordial. Rezar, comer. Dios era todo. Si Dios lo dice es porque es así. Jamás estuve de acuerdo con las políticas ortodoxas de la Iglesia, siempre creí que su versión de la biblia era muy estricta. Es muy abarcativa y todo lo que divulgan nunca lo cumplen. Para mí, la biblia son palabras escritas bonitas. Lindas metáforas. Lindas las monjas. Lindos los curas. Ninguno vio a Dios. Nunca. Jesús no escribió la biblia, ni Dios. ¿Cómo voy a creer en algo que no viví? Escéptica.
Decidí, entre comillas, ser monja. Me entregué a Dios. No amo a Dios. Ni amo al Diablo. Me gusta pecar.
¡Oh mi Dios! Gritó. El Diablo la miró y comenzó a ser más duro. Fumando un cigarro lo hacía mejor. Tomó un trago de whisky y sonriendo le dijo: Tengo todos los malditos putos vicios de la Tierra. Hago todo lo que Dios no dice que hay que hacer. Mediocre. Fantástico. Todos me odian. Eso amo. Pero a lo que más amo es a vos. Sos mi vicio mayor.
Ella se sonrojó pero no dejó de gozar. Estaba en un motel basura dejando de ser lo que fue durante toda su vida, la única verdad que sus ojos conocieron. Estaba acostándose con el enemigo de su marido. Aún peor, estaba consiguiendo la llave al infierno.
La noche pasó. El día llegó. Se había dormido en las garras del mal. Le rasguñó la espalda y se despidió. Ya no era más monja, ya no era más propiedad de Dios. Ahora era propiedad del Diablo y eso, eso le encantó.
Si Jesús tu moriste en la cruz para salvarnos a nosotros, yo morí de amor por él, entonces, ¿Morí para salvarlo? Pero él no me ama, entonces, ha si do envano, ¿Por qué has muerto tu en la cruz si yo no te amo?
Frenó el motor y la sentó en su falda contagiandóle las ganas de revolcarse por la vida. Por favor no, no te olvides lo que soy y que esto ante los ojos del se no la dejó terminar. Volvió a encender el motor y sus plegarias cesaron cuando el caño de escape comenzó a escupir otra vez.
La llevó a un motel barato. Rata el Diablo. Se sacó su velo y lo tiró por el barranco. Después de esto jamás podría volver a verle la cara a las hermanas, aunque una parte de sí se sintió liberada.
El Diablo, viejo cliente, muy conocido, subió sin hablar con el gerente. La agarró de la mano y le terminó de desmoronar el mundo. Era su última oportunidad para salir corriendo, pero como ya sabemos, no lo hizo.
Entraron a la precaria, insulsa y opaca habitación que los esperaba. Las paredes crujían, el piso rechinaba. Parecía que los había estado aguardando, que quería contemplar el episodio en primer lugar. Quería exprimirle el jugo a los quejidos, no dejar pasar ningún sonido. Quería ver como el Diablo hacía suya a una soldada del señor.
Fue a los 15 cuando decidí ser monja, en realidad, iba a misa porque en mi familia era lo primordial. Rezar, comer. Dios era todo. Si Dios lo dice es porque es así. Jamás estuve de acuerdo con las políticas ortodoxas de la Iglesia, siempre creí que su versión de la biblia era muy estricta. Es muy abarcativa y todo lo que divulgan nunca lo cumplen. Para mí, la biblia son palabras escritas bonitas. Lindas metáforas. Lindas las monjas. Lindos los curas. Ninguno vio a Dios. Nunca. Jesús no escribió la biblia, ni Dios. ¿Cómo voy a creer en algo que no viví? Escéptica.
Decidí, entre comillas, ser monja. Me entregué a Dios. No amo a Dios. Ni amo al Diablo. Me gusta pecar.
¡Oh mi Dios! Gritó. El Diablo la miró y comenzó a ser más duro. Fumando un cigarro lo hacía mejor. Tomó un trago de whisky y sonriendo le dijo: Tengo todos los malditos putos vicios de la Tierra. Hago todo lo que Dios no dice que hay que hacer. Mediocre. Fantástico. Todos me odian. Eso amo. Pero a lo que más amo es a vos. Sos mi vicio mayor.
Ella se sonrojó pero no dejó de gozar. Estaba en un motel basura dejando de ser lo que fue durante toda su vida, la única verdad que sus ojos conocieron. Estaba acostándose con el enemigo de su marido. Aún peor, estaba consiguiendo la llave al infierno.
La noche pasó. El día llegó. Se había dormido en las garras del mal. Le rasguñó la espalda y se despidió. Ya no era más monja, ya no era más propiedad de Dios. Ahora era propiedad del Diablo y eso, eso le encantó.
Si Jesús tu moriste en la cruz para salvarnos a nosotros, yo morí de amor por él, entonces, ¿Morí para salvarlo? Pero él no me ama, entonces, ha si do envano, ¿Por qué has muerto tu en la cruz si yo no te amo?
lunes, 6 de julio de 2015
Fracciones
Firmé mi eterna condena
cuando te encontré en aquel sucio bar,
me diste el último trago de tu veneno
cuando me invitaste a bailar.
Presa de tus ilusiones,
¿A dónde me queres llevar?
Donde mueren las promesas
ahí te voy a esperar.
///
Las piernas largas y escuálidas de tanto caminar.
Llenas de moretones ahí van.
Cansadas de tanto correr, de tanto perseguir
un destino que no existe,
un futuro que no le diste.
Desanimada, sin fuerzas,
anorexica, anonadada.
Cae entre la multitud que no nota su caía
Es un ángel con el ala rota,
no sirve, esta descocida.
Las pupilas cansadas de tanto dormitar.
Los sueños rotos,
el vino tinto,
las drogas alucinógenas ,
el desamor
y algo más.
///
Y yo consumo eso para poder verte acá.
Te moriste, te fuiste, ya está.
Que se yo quien me lo vende,
viste como es,
me acostumbré a comprar.
Vos me enseñaste a aceptar todo de cualquiera
sin antes dudar o preguntar.
Ya no miro para adelante
ni tampoco para atrás.
Vivo el hoy, por ahí*.
Fumo uno, fumo dos, fumo tres.
¡Hasta en mis alucinaciones desapareces!
Te veo en la puerta, andate
déjame sola, déjame en paz.
¿Tomando merca te voy a olvidar?
Soy culpable señor juez.
Llora mi madre al verme a la cárcel ingresar.
En las paredes de la celda hoy te voy a encontrar.
*lease: poray
domingo, 5 de julio de 2015
Mensaje
Domingo.
19:54:08 PM
-ey
Domingo.
19:56:15 PM
+qué
Domingo.
20:09:44 PM
-quereme
Domingo.
20:10:02 PM
+no
Domingo.
20:12:33 PM
-por qué?
Domingo.
20:15:56 PM
+porque ya te amo
19:54:08 PM
-ey
Domingo.
19:56:15 PM
+qué
Domingo.
20:09:44 PM
-quereme
Domingo.
20:10:02 PM
+no
Domingo.
20:12:33 PM
-por qué?
Domingo.
20:15:56 PM
+porque ya te amo
Devolveme
Domingo 19:05 PM.
Suena tu canción en la radio.
La concha de la lora.
Te veo cantando.
Te veo bailando.
Me veo llorando.
Me veo pensando ¿con quién estarás?
¿A dónde estarás yendo?
¿En qué pensas?
Por un segundo parece interesarme tu vida.
Te busco por todas las redes sociales.
Necesito saber algo de vos.
Estoy desesperada, encaprichada.
Loca.
Me acuerdo de aquella vez que paseábamos por la plaza.
Me acuerdo cuando se te rompió el jean.
Me rio sola.
Me acuerdo del cumpleaños de tu perro.
Te visualizo escapando.
Domingo 19:08 PM.
Tu canción dejo de sonar.
Él me habló.
Ya me olvidé de nuevo de vos.
PD: devolveme todas las canciones que me dedicaste
Suena tu canción en la radio.
La concha de la lora.
Te veo cantando.
Te veo bailando.
Me veo llorando.
Me veo pensando ¿con quién estarás?
¿A dónde estarás yendo?
¿En qué pensas?
Por un segundo parece interesarme tu vida.
Te busco por todas las redes sociales.
Necesito saber algo de vos.
Estoy desesperada, encaprichada.
Loca.
Me acuerdo de aquella vez que paseábamos por la plaza.
Me acuerdo cuando se te rompió el jean.
Me rio sola.
Me acuerdo del cumpleaños de tu perro.
Te visualizo escapando.
Domingo 19:08 PM.
Tu canción dejo de sonar.
Él me habló.
Ya me olvidé de nuevo de vos.
PD: devolveme todas las canciones que me dedicaste
Autopurificación
Un par de copas más y te volves a despedir, ¡maldigo la forma en la que te alejas de mi!
Con promesas baratas me juras volver pero siempre es lo mismo, ni atinas a mirar hacia atrás.
Y sigo sentada en la silla del dolor, esperando que vengas, con ansias, ¡dame un poco de tu amor!
Maldita es la forma en la que te escapas, te das media vuelta y volves a empezar, sin mi, muy, muy lejos de acá. No te vayas, no me dejes, quédate un rato, ¿Dale que va?, que la estufa esta prendida y traje un par de frazadas más.
Descorchemos este vino y vayamos a volar, susurrame en el oído que me amas (y que nunca me vas a cambiar). Mentime, que me importa, si total ya esta, cuando cruces esa puerta desaparecerás.
Me quitaste hasta la inocencia y ahora te vas. Me regalaste un mazo de cartas para que aprenda a jugar, que se yo, si yo no sé jugar a nada, no sé mentir, ni sé robar soy una pobre estúpida que rescataste de un bar. Ahí, tirada, por la vida golpeada y llegaste vos, el príncipe del moretón.
Aunque tengo problemas con el alcohol, con las drogas y el rock and roll fue por vos que fui a la cárcel del descontrol.
Soy tan tuya que da miedo, sos tan de nadie que estallas. Me dejaste tu recuerdo, me mataste, que pavada, otra vez te vas.
Y sigo acostada mirándote brillar, ¿queres más vodka? me preguntas mientras la pared miras. Cobarde, embrollero, te mereces lo peor del mundo entero mi corazón te grita pero vos no lo escuchas. (Nunca lo escuchas). Ni siquiera te atreves a mirarme, ¿Cómo me permito todo esto?, me vuelvo a preguntar. Idiota, ilusa, inmadura, calentona, insaciable.
Te paras en el balcón y me invitas a fumar. Quiero que te vayas pero no te puedo dejar, sos mi droga favorita y algo más. Sos la última gota del veneno que no terminé de tomar. Sos la enfermedad que no quiero curar.
Dame el vodka te gritó y sonreís, hoy sos mía, entre dientes lo dijiste, lo logró escuchar. Andate a la puta que te parió, ni la virgen te va a salvar, pero yo soy la culpable de esto, la culpable y algo más.
Con promesas baratas me juras volver pero siempre es lo mismo, ni atinas a mirar hacia atrás.
Y sigo sentada en la silla del dolor, esperando que vengas, con ansias, ¡dame un poco de tu amor!
Maldita es la forma en la que te escapas, te das media vuelta y volves a empezar, sin mi, muy, muy lejos de acá. No te vayas, no me dejes, quédate un rato, ¿Dale que va?, que la estufa esta prendida y traje un par de frazadas más.
Descorchemos este vino y vayamos a volar, susurrame en el oído que me amas (y que nunca me vas a cambiar). Mentime, que me importa, si total ya esta, cuando cruces esa puerta desaparecerás.
Me quitaste hasta la inocencia y ahora te vas. Me regalaste un mazo de cartas para que aprenda a jugar, que se yo, si yo no sé jugar a nada, no sé mentir, ni sé robar soy una pobre estúpida que rescataste de un bar. Ahí, tirada, por la vida golpeada y llegaste vos, el príncipe del moretón.
Aunque tengo problemas con el alcohol, con las drogas y el rock and roll fue por vos que fui a la cárcel del descontrol.
Soy tan tuya que da miedo, sos tan de nadie que estallas. Me dejaste tu recuerdo, me mataste, que pavada, otra vez te vas.
Y sigo acostada mirándote brillar, ¿queres más vodka? me preguntas mientras la pared miras. Cobarde, embrollero, te mereces lo peor del mundo entero mi corazón te grita pero vos no lo escuchas. (Nunca lo escuchas). Ni siquiera te atreves a mirarme, ¿Cómo me permito todo esto?, me vuelvo a preguntar. Idiota, ilusa, inmadura, calentona, insaciable.
Te paras en el balcón y me invitas a fumar. Quiero que te vayas pero no te puedo dejar, sos mi droga favorita y algo más. Sos la última gota del veneno que no terminé de tomar. Sos la enfermedad que no quiero curar.
Dame el vodka te gritó y sonreís, hoy sos mía, entre dientes lo dijiste, lo logró escuchar. Andate a la puta que te parió, ni la virgen te va a salvar, pero yo soy la culpable de esto, la culpable y algo más.
Polvo y arañazos . De la gran piñata
Son diez cuadras para llegar
A diez cuadras de lo que huimos,
Son dos caminos que se cruzan
En el río de mi suerte.
Concluye el sueño y tambalea el puente.
Ponerle precio a la vergüenza,
Charlar un rato con muchas condenas
Y ese social modal que te hace
Siempre un poquito indiferente.
Escupir el barro y nunca pisarlo.
Sera el backstage de una película gastada
O alguna forma de fingirte amor.
De un tonto genio que no cumple sus deseos
Y su botella rota.
A diez cuadras de lo que huimos,
Son dos caminos que se cruzan
En el río de mi suerte.
Concluye el sueño y tambalea el puente.
Ponerle precio a la vergüenza,
Charlar un rato con muchas condenas
Y ese social modal que te hace
Siempre un poquito indiferente.
Escupir el barro y nunca pisarlo.
Sera el backstage de una película gastada
O alguna forma de fingirte amor.
De un tonto genio que no cumple sus deseos
Y su botella rota.
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