Todos me dicen que no me voy a casar con él, que no vamos a tener hijos, que cuando empiece la universidad voy a conocer gente del tipo de las carreras que estudie, o comparta, no sé. Eso me da a entender que nadie me quiere a mi con él, que es un amor de la adolescencia, un capricho. Me dan a entender que él no tiene un futuro como lo puedo llegar a tener yo. ¿Y si yo quiero tener un futuro con él? Yo me siento bien con él, por más que vuelva, me deje y se vuelva a ir, porque todo el tiempo que estoy separada de él me hace darme cuenta cuanto lo quiero, cuanto lo necesito, cuanta falta me hace. Y vale la pena esperarlo para que regresé, para que me diga lo mismo de siempre y para creerle una vez más. Quizás yo necesite eso, quizás no lo necesite a él. Quizás necesito estar rodeada de él porque es mi vicio, porque me acostumbré y por eso le doy muchas oportunidades, o quizás porque me enamoré de él.
Y cuando cierro los ojos pienso en él, cuando veo una imagen pienso en él, cuando escucho la palabra amor pienso en él, porque mi vida gira entorno a él. Quizás porque no conozco otra salida, quizás porque no hay salida o quizás porque nunca supe cerrar esa puerta o la cerré pero él la abrió porque tiene la llave.
Todos me dicen que solamente es un chico más, que el mundo es enorme, pero es difícil renunciar a alguien para ver el mundo, cuando esa persona es tu mundo.
Y es mentira que esta es la última entrada que te voy a escribir, porque en dos años no se puede romper un libro. Me rompiste el corazón, pero yo te lo rompí primero. Por dentro pienso que merezco todo esto, porque estas dolido y me lo tengo que bancar porque te quiero. Pero, ¿esa es mi felicidad?
¿Sos vos lo que quiero? ¿O quiero a tu vos del pasado? ¿Quiero seguir haciéndome mierda pero con vos? ¿O quiero seguir con vos? ¿Realmente estoy enamorada de vos? ¿O solo sos una obsesión? ¿Mi vida pasa por vos? ¿O estoy buscando algo que me haga sentir viva?
Una vez leí algo que decía que el ser humano tiene dos grandes problemas, el primero es saber cuándo comenzar y el segundo es saber cuándo detenerse y yo me pregunto, ¿Alguna vez comenzamos? ¿Esto tuvo un principio, tiene un fin? ¿Qué es esto? ¿Qué somos? ¿Qué fuimos? ¿Alguna vez fuimos?
Y me alejo de vos, de tu esencia, de tu ser divino pero al rato te vuelvo a buscar. Porque sos mi droga. ¿Sos mi droga o busco una droga y sos vos? ¿Sos vos? ¿Ya ves que yo volví a buscarte como ayer? ¿Ya ves que nunca dejo de buscarte? ¿Que nunca puedo alejarme? ¿Qué me tiene atada a vos? ¿Por qué estoy atada? ¿Estoy realmente atada? ¿Hay una salida? ¿Hay una salida a lo nunca existió? ¿Alguna vez existimos?
Y ahora es cuando siento que te perdí. Pero tal vez no te perdí. Tal vez, nunca te tuve. ¿Te tuve? ¿Te perdí? ¿O me perdiste?
Yo sé que es el mejor error que cometí, pero me aferro a él, esperando que vuelva, cuando debería dejarlo ir. Pero el mejor error que cometí. ¿Fue un error o fue amor?
Y con el 2014 se va él. Se van todos. Se van 2 años. Se van idas, vueltas y esta vez digo basta, el cuerpo no da para más, ni mi corazón. Por más que me duela en el alma, por más que lo haya dicho mil veces pero ya esta. ¿Para qué seguir escavando el mismo lugar cuando sabes que ya sacaste todo lo que tenías que sacar?
Siempre voy a estar para él, siempre va a vivir en mi corazón, pero lo voy a guardar en el fondo, en el medio de lo que me hizo bien y mal, lo que me hizo feliz.
Y no es un adiós, es un hasta siempre. Porque siempre se puede volver como siempre se puede volver a empezar. Sanar.



.jpg)






