domingo, 30 de octubre de 2016

Las dos caras de la moneda

PARTE A
se que no me arrepiento de haberte conocido porque en la vida vos muy bien sabes que todo pasa por algo sino más bien me arrepiento de haberte regalado la capacidad de que me hagas tuya, concederte todo el poder, estar en tus manos, arrastrandome bajo tus pies y es un vicio cuando me miras y me pedis que te de más y me pone mal no poder darte más porque ya te lo di todo y nunca te alcanza y nunca me alcanza y siempre te vas
PARTE B
y me duele que no te importe ni te interese, que me digas que no tan desprendidamente sin rencor ni culpa y odio jugar a que me resbala porque yo no soy así, odio fingir que sentimos igual cuando yo quiero por los dos igual no se si por los dos pero quiero más y quizás es prematuro y rápido pero lo hicimos así y no tuve tiempo de pensar y analizar pero te deseo en mi interior aunque lo niegue, aunque lo esconda y lo intente tapar porque capaz que con vos me animo y te quiero conocer y vos no me miras, no me ves, no te interesa conocerme nisiquiera un poco ni ponerte a pensar que odio o que me gusta, que disfruto y que no hacer, si soy buena o soy mala, no me das la oportunidad y me ignoras, heris pero no sabes que yo acá a miles de kilometros de tu corazón pero a metros de tu cuerpo físico muero por ser descubierta por tus ojos, tus pensamientos, tus preguntas, tus ideas, tu boca, tus manos, tus palabras y poco a poco, en silencio, te comienzo a desear e idealizar, callada esperando mientras te veo brillar

Una oportunidad

Y donde sabía que te podría llegar a volver a encontrar ya no te busqué.
Donde tu boca y la mia se unían quemandose ya no te deseé.
Supongo que quiero tener a alguien nuevo.
Quizás me vaya a dar mucho menos que vos.
Quizás tengamos otro tipo de relación, un poco menos enferma y un poco más realista y delimitada.
Quizás no me den ganas de soñar con él como soñaba con vos.
Quizás no me den ganas de luchar por él como luché por tu amor.
Quizás sea una nube que pasa, un tren sin destino, algo pasajero que estoy por perder pero todo es válido con tal de alejarme
mil
quinientos
kilómetros
de tu piel.
y mi nombre ya no es mio
(es tuyo)
desde que descubrí
que con sus letras
puedo
formar
el
tuyo

Infección y pus

Sos como una cicatriz que no dejo cerrar.
Cuando te estas haciendo cascarita voy y te toco.
Porque veo que supuras.
Pienso que esta viva. Que estas vivo. Que estamos vivos. Que lo nuestro esta vivo.
Que no hay tal herida profunda.
Que nunca me lastimaste.
Que nunca me hiciste daño y que te importa la nuestro.
Y la vuelvo a abrir.
Sangra otra vez. Duele una vez más.
Y te sigo tocando porque me gusta.
Me encariñe con la lastimadura.
La veo a diario. La cargo en mi ser.
Forma parte de mi. Forma parte de mis características físicas descriptivas.
Y se que a veces no doles pero estas.
Como cuando te engancho con la ropa. Cuando te mojo sin querer.
Cuando hago cosas diarias que me nublan de tu recuerdo y parece que lo haces a propósito ya que sabes que me olvido que estas acá, acá clavado.
Y por eso te manifestas.
Sangras.
Te rompes.
Heris.
Doles.
No queres que me cure de vos.
No queres irte pero, tampoco te interesa saber cómo estoy llevandote a vos en mi.

domingo, 2 de octubre de 2016


enredada ya no más

Y entendí que a veces es mejor desatar la soga y dejarte ir. Porque me lastima estar tan atada a vos. Tan pendiente. Enfermiza. Sin sentido.
Se que duele verte lejos y darme cuenta que te perdí. Que ya pasó. Ya esta. Aunque duele más estar atrás y aún no recibir nada.
Me duelen las heridas. Tengo cicatrices. Cada vez que volves aprieto la soga un poco más. En cualquier momento me ahorco. No quiero perder mi forma de ser.
Se que estoy llorando porque siempre me despido pero nunca me voy. Quizás algo dentro mio me dice que siga intentando pero, el cuerpo y la mente no me dan más.
Es insano. Sos veneno. Me matas.
Supongo que es momento de dejarme asesinar por otra boca. Delirar con otra labia. Compartirme con otras manos.
Dejarte.
Al costado.
Irme de tu hotel.
Ir por la carretera.
No distinguirte más entre la gente. Ni buscarte.
Bloquearte para asegurarme que nunca pero nunca más me vas a confundir.