jueves, 30 de abril de 2015
complicada
A todas les decís lo mismo, ¿no? Bueno. Yo no quiero que me digas lo mismo que a todas. Bah, en realidad si quiero. Quiero que me digas lo que le decís a todas pero que me lo digas solamente a mí. Quiero que lo que le digas a todas solamente lo hagas, lo cumplas, conmigo. Con nadie más.
sábado, 25 de abril de 2015
Charla técnica
Y llegó el momento. Te observé durante toda la pre-temporada. Vi detalladamente todos los pases que dabas, como acomodabas el pie, como marcabas, todo bien. Todo a la perfección. Buscaste que te cité con primera. Buscaste que tenga ganas de que juegues en mi cancha y lo lograste. Hoy debutas. Dale, ponete las canilleras y entra. Hiciste fules boludos, te los perdono pero igual los voy a tener en cuenta. Corre, grita, marca, enamorame. Seguí al pie de la letra mis indicaciones y moveme la pelota.
Acomodame la defensa, generame juego, agilizame los volantes y ponele huevos a los delanteros.
No te apresures a cabecear ni a patear, haceme un buen gol en el corazón.
No me hagas faltas, generame tiros libres. No me ejecutes mal un saque de banda o un corner, generame un penal. No me pongas en offside, haceme una asistencia. No me dejes sola, haceme marca personal. No te calientes con el arbitro, calentate, pero conmigo.
Voy a tratar de NO sacarte pero si te cansas, te cansas. Cuando no des más avisame, asi te saco, no quiero que nos lesionemos. No quiero que me generes una baja. No quiero que me rompas.
Clavala siempre al angulo y susurrame en la oreja cuando metas un gol.
Acomodame la defensa, generame juego, agilizame los volantes y ponele huevos a los delanteros.
No te apresures a cabecear ni a patear, haceme un buen gol en el corazón.
No me hagas faltas, generame tiros libres. No me ejecutes mal un saque de banda o un corner, generame un penal. No me pongas en offside, haceme una asistencia. No me dejes sola, haceme marca personal. No te calientes con el arbitro, calentate, pero conmigo.
Voy a tratar de NO sacarte pero si te cansas, te cansas. Cuando no des más avisame, asi te saco, no quiero que nos lesionemos. No quiero que me generes una baja. No quiero que me rompas.
Clavala siempre al angulo y susurrame en la oreja cuando metas un gol.
lunes, 20 de abril de 2015
sábado, 18 de abril de 2015
SOLTAR
Y tenes que dejarlo ir. Te dejo en libertad, aunque ya lo estas. Me despido de vos. Te saco de mi cabeza, te dejo ser feliz, te dejo ser. Ya no pienso ser una piedra en tu camino, aunque no lo soy. Ya no voy a pensar en vos porque en el amor las cosas son mutuas, de a dos, y yo, estoy queriendo por los dos. Si vos no estas, si vos no das, yo tampoco. Soltar. Te suelto. Te voy a soltar.
martes, 14 de abril de 2015
El regreso
Otra vez estaba en el mismo lugar. Era un laberinto del cual no podía salir. Estaba encerrada. Daba dos pasos y sentía que retrocedía, que los hacia en círculos. Nunca avanzaba. Ahí estaba otra vez, frente a esa enorme puerta de madera, rígida. Emanaba respeto, emanaba virilidad. Poder.
La abrió cuidadosamente, con cautela, tratando de no hacer ruido. Quería saber si seguía ahí dentro, si su historia seguía transcurriendo en esa casa.
Entro al living y los recuerdos le invadieron el alma. Recorrió con sus dedos el sillón y visualizo cuantas películas, cuantas risas, contenía ese objeto simple, común. Se puso a pensar que las cosas más simples a veces terminan siendo los detalles más importantes. Siguió caminando y se topó con la cocina. No recordaba muy bien la estructura de la casa pero conocía todas las jugadas que esta le podía hacer.
Miro aquella insípida mesa redonda con aquellas cuatro aburridas sillas. Los juegos de cartas, los juegos de mesas, los almuerzos, cenas, meriendas compartidos le vinieron a la mente dejándola sin habla, muda, estática. No había sido bueno volver al lugar donde uno, poco a poco, fue perdiendo su fortaleza y se fue entregando sin pensar en las consecuencias.
Comenzó a subir la escalera, esta emitía algunos crujidos. Era una escalera vieja, hacía mucho estaba ahí. A veces tenía la impresión de que nunca había podido despedirse de esa casa, ella sentía que su ser aún habitaba ahí. Que su alma recorría los pasillos, las habitaciones, día tras día, noche tras noche. Y también, que dentro suyo recorría alguien más. La persona que la mantenía atada, esclavizada a esa casa.
Llego a la habitación de esa persona. Ahí dentro hacia frío. Estaba helando. Luego recordó quien dormía allí y todo se le aclaró. Las sábanas estaban limpias. Parecía que jamás nadie había dormido en esa cama. De repente escucho música. Asustada, pensó que la oiría y se daría cuenta de su presencia allí. Ella prácticamente vivía ahí, estaba siempre ahí pero, simplemente el dueño de la casa no lo sabía. No le importaba, no le interesaba, no le sacudía el mundo, como se lo sacudió a ella.
Miro por la ventana y logró reconocer que la música provenía de afuera. Suspiro. Estaba salvada, por ahora.
La música le recordó a cuando salían a bailar, cuando paseaban en auto. Otra vez los recuerdos le inundaban la mente. La sacudían, la estremecían, le generaban ganas de llorar, bronca, rabia, impotencia, por haber creído todo. Por no confiar en ella y confiar en quien no lo merece.
Salió de allí, con sus ojos a punto de estallar en llanto cuando escucho su voz. Otra vez se sentía atraída. Sabía que no debía seguirla, pero, el deseo fue más fuerte que ella, y la persiguió. Sin mirar atrás. Sin pensar. La siguió, le creyó, como siempre.
Llegó a una habitación que le sonaba familiar pero que no se acordaba que estaba ahí. Entró despacio. La puerta estaba abierta. Miro hacia los costados y en las paredes vio millones de fotografías de otras victimas como ella. Enfrente de sus ojos había un gran sillón azul escondido atrás de un gran escritorio de madera. Este contenía miles de hojas con historias, con anotaciones, con conversaciones, con posibles jugadas, una lista de cosas que debía hacer, que no debía hacer y cosas que podía regalar.
Por primera vez comprendió como le había echo lo que le hizo. Ahora todo le cerraba. Por fin había abierto los ojos. No era la primera ni la última que había caído en su trampa. Pero era tarde, muy tarde, él ya se había apoderado de ella.
-"Sabía que ibas a venir, no podías no volver después de tanto tiempo"-. Le dijo.
Su corazón comenzó a latir a toda velocidad. Su cuerpo le dejo de responder. Su boca callo.
-"Vos sabes que yo se todo y a mi, no me podes mentir"-. Agregó escuchando que ella no había emitido ni un comentario.
Odiaba que el sea tan arrogante, odiaba que tenga razón, odiaba quererlo aún después de la masacre que le había echo en el corazón. el
El giro su silla y la miro. Sus ojos seguían dominándola. Todavía tenía el control sobre ella.
Sintió como en una sola maniobra él la volvió a asesinar.
Asesinada, una vez más.
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