lunes, 25 de julio de 2016

Perdí.

Ya no quiero hablar sobre las cosas que pasamos aunque aún me lastimen, ahora son historia.
He jugado todas mis cartas y eso es lo que has hecho tú también, no hay nada más que decir, no más ases para jugar.
El ganador se lo lleva todo, el perdedor se achica ante la victoria, ese es su destino.
Yo estaba en tus brazos pensando que pertenecía a ellos, creí que tenia sentido.
Me construí una muralla, me construí un hogar pensando que sería fuerte ahí pero fui una tonta jugando según las reglas.
Los dioses lanzan los dados, sus mentes tan frías como el hielo y alguien aquí abajo pierde a un ser querido.
El ganador se lo lleva todo, el perdedor debe caer, es simple y esta claro, ¿Por qué debería quejarme?
Pero dime, ¿besa ella como yo solía besarte? ¿Sientes lo mismo cuando ella dice tu nombre?
En alguna parte en tu interior debes saber que te extraño pero, ¿Qué puedo decir? Las reglas deben obedecerse.
Los jueces decidirán, la gente como yo cumplimos, los que son expectadores del show, nunca ganan nada.
El juego vuelve a empezar, un amante o un amigo, algo grande o algo pequeño, el ganador se lo lleva todo.
Ya no quiero hablar porque me pone triste y entiendo que has venido a hacer las paces.
Te pido disculpas si te hice sentir mal, viéndome tan tensa, sin ninguna confianza en mí misma pero ya ves...
El ganador se lo lleva todo.


ABBA.
The winner takes it all.

domingo, 24 de julio de 2016

Ni tuya ni culpable. Mia, libre, loca.

"Culpable, sos la única culpable, yo te acuso y te maldigo, te destierro de mi alma y mi corazón".
Me molesta que siempre que sacamos los trapitos al sol me culpas de todo lo que paso, de todos nuestros mambos y problemas. Me tratas como si fuera la culpable sobre todo lo nuestro.
Se que lo decís a propósito, para mantenerme la ilusión de que estarías conmigo porque ese es tu juego. Eso es a lo que apostas vos pero también creo conocerte y se que en el fondo te duele, o te molesta que yo no haya sido lo que vos querías. Que yo no haya cambiado. Que yo no haya sido del todo tu víctima, tu títere.
Es que yo ya sé que me equivoqué pero las cosas son de a dos.
Siempre me venís con el cuento de que si yo hubiera sido distinta nuestra historia hubiera sido otra, que las anécdotas que estaríamos contando las hubieramos vivido los dos.
Yo no quería eso.
Yo no quería tu exclusividad, yo no quería perder mi libertad.
Yo quería quererte como me gusta quererte a vos. De a ratos. De a momentos. Odiarte cuando sos un imbécil. Quererte cuando me decís cosas lindas.
Vos creías que yo te quería todo mio, pero yo te quería libre pero a mi lado.
"Te equivocas, no quiero ser tuya. Quiero ser mía, siempre mía. Y a ratos, compartirme contigo siendo libre".
Lo que pasó pasó. Las cosas por algo se dan y por algo no, pero si tu orgullo sobrepasa lo que siente quizás tu pequeño, frío y horrible corazón entonces no des más vueltas, empecemos de cero. Volvamos a aquello que habíamos armado y hagamoslo de nuevo aunque te advierto algo:
yo
no
voy
a
cambiar
por
vos
ni
para
estar
con
vos.
Quereme así de loca. De trastornada. De indecisa, de ilógica y pura. Inocente. Juguetona. Histérica. Pasional.
"Si no les gusta cómo soy, cambien ustedes".
Te quiero lindura, pero ya sabes.

lunes, 11 de julio de 2016

Enjaulada

Y lo quería. Mierda que lo quería, si cuando cerraba los ojos y me encontraba en esa vieja casa. Miraba los portarretratos colgados y recordaba el día que nos dimos nuestro último beso. Pasaban por mi mente todos los momentos vividos juntos, separados, las charlas, las risas, las peleas, los llantos.
Mierda que lo quería si todos los caminos me conducían a él. Todos los pasillos iban a su puerta. Era una construcción de la cual no podía escapar.
Estaba asfixiada, no había ventanas. Estaba encadenada a él. Estaba ciega. No había salida. Estaba encerrada en una habitación de 2x2, entre 4 paredes sucias que tenían su nombre escrito por todas partes.
Atrapada en él y nuestros recuerdos.
Hacia mucho ya que se había ido. La casa estaba abandonada. No tenía gas, ni luz, ni agua pero yo simplemente no me podía ir. No podía soltar.