lunes, 11 de julio de 2016

Enjaulada

Y lo quería. Mierda que lo quería, si cuando cerraba los ojos y me encontraba en esa vieja casa. Miraba los portarretratos colgados y recordaba el día que nos dimos nuestro último beso. Pasaban por mi mente todos los momentos vividos juntos, separados, las charlas, las risas, las peleas, los llantos.
Mierda que lo quería si todos los caminos me conducían a él. Todos los pasillos iban a su puerta. Era una construcción de la cual no podía escapar.
Estaba asfixiada, no había ventanas. Estaba encadenada a él. Estaba ciega. No había salida. Estaba encerrada en una habitación de 2x2, entre 4 paredes sucias que tenían su nombre escrito por todas partes.
Atrapada en él y nuestros recuerdos.
Hacia mucho ya que se había ido. La casa estaba abandonada. No tenía gas, ni luz, ni agua pero yo simplemente no me podía ir. No podía soltar.

3 comentarios:

  1. Jamás se olvidan los momentos vividos con la persona que amaste o amas hasta los huesos, hasta el alma... Siempre quedarán imborrables.
    Me encanto tu blog, tu manera de expresarte, te sigo!
    Abrazos.

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    1. Gracias! pensé que nadie leí esto pero ahora noto que si jajaja. Muchas gracias por tus elogios! Ahora me doy una vuelta por el tuyo. Cariños

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  2. Si lei muchas entradas bastantes! y como te dije muy bueno jeje gracias por pasarte por mi blog. Besos.

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