viernes, 4 de diciembre de 2015

La visita

Estaba sentada enfrente mio mientras terminaba de resumir el ingreso. Tenía tantas cosas en la cabeza. No llegaba. Eso me angustiaba. Estaba malhumorada, histérica, me sentía encerrada, nerviosa y tenía miedo, mucho miedo. Si fallaba no iba a disfrutar las vacaciones. Tenía mucha presión. Me sentía en un laberinto y para empeorar la situación ella había venido a visitarme. Acomodo la silla y me miró. Como lo hacia siempre. Ella me conocía. Sabía que me pasaba. Tenía ese don de darse cuenta. También sabía que la estaba pasando mal y que verla, en estos momentos, me hacia peor. A ella eso no le importaba.
-Andate, en serio te estoy diciendo, estoy a mil-. Le dije enojada.
-Quiero hablar con vos-. Me dijo decidida.
-Bueno, pero este no es el momento, ni el lugar, ni el día-.
-Con vos las cosas siempre son nunca-.
Me partió el alma. Daba todo por no padecerla a ella y me decía eso.
-Me siento vacía, ¿sabes? Y creo que es por tu culpa. Me asfixias-.
Ya no aguantaba más, quería que se vaya, muy lejos. No verla jamás.
-Esta bien, pero sabes que echarme de acá no va hacer que me vaya, y creo que sos lo suficiente madura para saberlo-.
-Si, ya lo sé. Andate, por favor-.
-Yo me voy, esta bien, pero ... voy a volver-. Me dijo sonriendo. -En realidad no me voy a ir, estoy dentro tuyo. Ya es tarde. Si queres, poder fingir y auto convencerte de que no estas sola. Pero lo estas-.
Odiaba cuando era tan sincera conmigo. Estaba triste. Ella lo sabía. Ella había generado esto.
Se levantó y comenzó a caminar por la puerta. La mire irse pero eso era una ilusión, no se iba a ir.
-¿Cómo puede ser que hayas venido, si estoy rodeada de gente que me quiere y se preocupa por mi?-. Le pregunté ansiosa de saber su respuesta.
-Porque estas acompañada, pero ninguno te llena el alma, ni te hace feliz. No sentís al verdadero amor-.
Tenía razón.
-Esta bien, quedate, prefiero darme cuenta de tu presencia que no sentirla y negarla-.
Ella sonrió. Se sentó otra vez enfrente mio y me dijo:
-¿Por qué módulo vas? Sabes que ese que tenes dando vueltas hoy tampoco te va hablar y que ni siquiera es para vos-.
-Voy por el 3, ya casi termino. Si, ya lo sé. Sabrás que perdí a los únicos que quería-. Me reí.
La soledad iba a permanecer conmigo. No se fue ni se va ir por un largo tiempo. Sigue acá, a mi lado, en mi.

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