Sos un cuchillo. Me partís en dos. Me herís. Me lastimas.
Generas que me desangre pero me das a la vez algo de utilidad.
Descompones todas las partes que conforman mi ser dándoles otro valor, transformándome aunque no lo sienta en algo que no soy.
Y no te importa. Y no me importa.
Yo dejo que tu filo se apropié de mí y quizás no me gusta y quizás si.
Y quizás soy humana y me morí.
Y quizás me hiciste una herida mortal en mi órgano más esencial, en mi corazón.
Y quizás me asesinaste dejándome otra vez sin tu amor.
Y quizás lo eras todo y te perdí, y quizás no eras nada y me bendecí al empezar a vivir sin ti.
Y quizás todavía sigo esperando, no tu perdón, sino tu adiós porque cuando te fuiste, como te comenté al principio me partiste en dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario