Ahora va a tomar el tren que lo lleva lejos de mí,
lejos de todo lo que pudo ser, lo que empezó y lo que no.
Lejos del ruido de mis gritos, que ahora se ahogan en soledad.
Lejos de mis quejidos, de mi forma de amar
y ahora el toma el avión que lo lleva a otras fronteras,
a conocer otros océanos, otras mareas
porque mis mambos ya no le sirven, lo cansaron,
lo agobiaron y mi alma se queda sola,
recordándolo, extrañándolo, memorizándolo ahí, acá, conmigo.
Y quizás fuimos lo que no debió ser
y quizás no fuimos lo que quisimos que fuese a suceder,
y quizás te fuiste sin decir adiós
o quizás te deje ir cuando no pude pedirte que me perdones,
en serio, perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario