martes, 14 de marzo de 2017

como el tiempo, cambias.

Recorrí las calles y ya no era la misma.
Algo me faltaba.
¿Pero qué?
Algo me sobraba.
¿Pero qué?
Vi mi reflejo en una vidriera.
¿Esa era yo?
No podía reconocerme.
¿Esa fui yo?
¿Esa soy yo?
Comprendí que hay un punto de partida y siempre, por más que no quiera, un punto final.
Entendí que jamás tuvo un fin lo que no tuvo principio y que es fácil decirlo.
Cambié.
Lo sé.
Me cambiaste.
Y sin querer, aunque no me guste, termino hablando de vos.
¿Por qué quiero o por qué sigo atada a lo que vivimos?
¿Por qué quiero o por qué puedo?
¿Por qué no puedo o por qué no quiero?
Siempre tengo las preguntas. Nunca las respuestas.
A veces varían ambas. A veces no.
Todo es tan confuso pero hay algo que se con certeza.
Yo cambié.
Y no pienso regresar a lo que fui.
O quizás si, si no volves más.
O quizás si, si volves una vez más.



No hay comentarios:

Publicar un comentario