que no soy la única a la que le regalas tus madrugadas más activas,
como también se que no solo a mí me das todas y cada una de tus noches de picardía.
se que no soy la primera ni seré la última en participar de tus macabros juegos,
simplemente soy una lluvia pasajera, que visita de vez en cuando tu árido terreno.
pero no me gusta saber que no solo conmigo te acurrucas en las tardes frías,
me aburre y me resulta predecible saber que sacas más de un suspiro,
porque yo vivo por el perverso tironeo del secreto compartido,
de dudar todos los días si soy la única con la que hablas y le contas tus cometidos.
no me interesa saber a cuántas más has hechizado
ni a cuántas conoces,
acaricias
o cuántas más en tus suaves sábanas se han enredado,
tampoco me interesa enterarme que hay más velas en tu candelabro,
cuántos fósforos has prendido
y cuántos cuerpos has incendiado.
no lo quiero saber,
no lo necesito,
pues yo quiero fingir que solo por mí tu mueres, querido compañero sin lazo afectivo.
no compartiremos el mismo destino,
es que la línea que nos une solo tiene un sentido,
pero no me gusta que me cuentes que la lista no termina conmigo,
si ya sé cuál es el fin de este recorrido,
¿qué sentido tiene saber a ciencia cierta que a otros corazones le sacas latidos?
no quiero saber que transcurris otras rutas,
que conoces otros dolores,
que acaricias cicatrices,
que saboreas otros olores.
y no, no te confundas, no te quiero ni te aprecio,
solamente soy una más en tu camino lleno de excesos,
solamente cuando la noche cae en mis pensamientos
no me gusta saber que no soy la única dueña de tus deseos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario