Si vuelves diez veces, te recibiré veintidós. Si dudas dos veces, te susurrare mi nombre al oído en nuestra danza de pasión.
Si te sentis confundido por la situación, agarrame la mano y volemos, mi amor.
Si tu boca se mueve directo a la mía, sería una pena no jugar la partida.
Si tus manos se mueren por acariciar mi vida, no dudes dos veces que te espero todavía.
Si la duda te carcome y se siente la agonía, no hay mejor remedio que mi compañía.
Si tu mente recuerda cada bala perdida, rebobinemos al pasado y tiremos la artillería.
Si el amor que me tenes se te manifiesta con las risas, te espero sentada donde me dejaste aquel día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario