jueves, 11 de abril de 2019

M

Te amo, te odio, te vi.
Me permití mirarte,
y soñar con conquistarte...
Después de todo,
¿Quién puede juzgarme?

Yo tan ingenuo, y vos tan perspicaz,
Cuando me hablas por las mañanas
mi mente se vuelve fugaz.

Desconfío de vos y confío en el destino, 
Es un laberinto de corto recorrido.

En tiempos modernos, yo soy un anticuado,
No entiendí los códigos, debí habermela jugado.

Mi soledad tienta al diablo a llevarme a pasear, pero vos con tus lecciones no lo dejas jamás.

Me sacas sonrisas que hacía mucho no tenía,
No imagino un día más sin tu compañía.

¿Quién sabrá el valor de tus deseos?
Ni vos lo sabes...
Menos yo,
Que después de ver tu alma desnuda veré que camino seguiré.

Autor: anónimo.

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