Me preparé como si fuese a ser el único postre de tu vida, cuando no me di cuenta que tenías una carta para elegir.
No niego ser incoherente ni ilusa ni torpe pero pensé que no te importaba tener plato principal.
Terminé siendo nada, los restos que van a la basura. Los que se come el perro.
Terminé siendo una picada.
Una previa que muere en nada. Un aperitivo hasta que llegue la comida de verdad.
Un snack que muere antes que empiece la película, antes que empiece el partido, antes que empiece el espectáculo.
No me disfrutaste ni me acompañaste con un buen vino. No me elegiste. Solamente fui una diversión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario