martes, 16 de agosto de 2016

Mientras gire la redonda todavía tengo una oportunidad

Nuestro partido fue un amistoso aunque creo que al principio no. No nos conocíamos y salimos a la cancha a jugar. En ese entonces eramos rivales.
A medida que pasaban esos 90' yo hice faltas todo el tiempo. Pegaba. Arruinaba el partido. Entonces decidi hacer cambios importantes. Puse en juego mis mejores jugadores pensando que de esa forma iba a remontar y poder hacerte un gol. Por querer ganarte y salir a atacarte descuidé mi defensa y me goleaste. Me desbordaste por la derecha y a mi defensor le comiste la espalda. Cuando se dio cuenta y se puso a correr mi arquero ya estaba tirado en el piso viendo como entraba la pelota en mi arco.
Me hiciste comer el amague rey del cuadrado y equis.
Me comí la charla técnica.
Me comí el ambiente de cancha. Pensé que esa gente alentaba por mi y que tenía hinchas. Pensé que tenía hinchada.
Me comí tu táctica. No la vi venir.
Perdí.
Lo admito.
Me sacaste roja y me mandaste jugadores al banco.
Me estoy yendo al descenso.
Cuando tuvimos que jugar juntos no podíamos. No hicimos ni un pase bien. Nuestros jugadores no tenían química. A los mios les faltaba y los tuyos sobraban el partido. No me alcanzó. Yo no servía en tu forma de juego. Yo era distinta.
Nunca jugamos bien: ni siendo rivales ni siendo aliados. Yo perdía siempre. Vos ganabas siempre.
¿Ya pasaron los 90'?¿Todavia te puedo hacer un gol?¿El del honor? Quizás ya te hice más de uno pero te recuperaste tan pronto que no se noto.
¿Cuándo va a sonar el silbato?
¿Cuándo el arbitro va a cobrar una a favor mio?
Estoy jugando con dos menos y con un equipo mal anímicamente. Estoy en la guerra pero sigo haciendo a la redonda girar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario