De todas las personas en el mundo, jamás pensé que ibas a ser vos mi compañero de viaje durante un tiempo.
Ahí estábamos los dos, parados en el muelle esperando subirnos al bote y comenzar nuestra travesía juntos.
Yo puse muchas expectativas, y lamentablemente fue un viaje corto.
Te dije que si, y nos pusimos navegar en el mar con nuestro humilde e alocado botecito.
Al principio no había problemas, era todo risas. El sol brillaba. Hacia calor. Pasábamos días y noches enteras hablando de anécdotas, de fábulas, de cuentos.
Hasta que el viento cambió.
Nuestro botecito se empezó a desmoronar, giró. Cada vez se rompía más.
Cuando escuchaste el primer trueno y viste el primer relámpago en nuestro cielo azul que se tornaba gris enseguida abandonaste.
Siempre me preguntabas si estaba para desatar nuestra tormenta, y lo primero que hiciste fue huir cuando esta vino hacia nosotros.
No te bancaste un nubarrón, no tenías intenciones de bailar conmigo bajo la lluvia.
Al primer silbido del viento que te abaticinaba un mal tiempo me diste los remos a mi, y así iba yo, cargandonos a los dos, pagando tus deudas y las mías, remando por mantener este botecito intacto que cada día no soportaba seguir en pie.
Las olas pegaban fuerte, y poco a poco iban rompiendo la madera que era barata, porque el bote estaba construido a base de ironías y mentiras.
Una noche, de repente se nos lleno de agujeros y vos ni te molestaste en ayudarme a taparlos. Ahi estaba yo, destrozada tratando de empacharlo y arreglar la situación, pero cada vez lo empeoraba más.
Vos te fuiste. Simplemente te tiraste al agua y empezaste a bracear a la orilla. Solo. Te salvaste a vos y yo, yo naufragué y aún, después de un par de meses, sigo perdida. Todavía nadie ha podido encontrarme.
No te importo dejarme atrás. Mientras nadabas jamás volteaste a ver como estaba. Si estaba herida o lastimada, seguiste tu camino, sin mirar y reconocer los daños que habías causado porque no tuviste los huevos suficientes para mirarme a los ojos y decirme la verdad.
Que nunca quisiste hacer este viaje conmigo porque no aguantas viajar con alguien igual a vos.
jueves, 2 de junio de 2016
El temporal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario